domingo, 30 de septiembre de 2012

Y gracias decirte

Era ese,  uno de los malditos días en los que te asomarías a la ventana y empezarías a tirar piedras a la cabeza de todo el que pasase. Que saldrías a la calle con un rifle y jugarías al "Matapollos" con cualquier desconocido que se te pusiera delante. Extenderías un virus mortal una guardería y pondrías una bomba en un centro comercial.
Cuando te habla alguien, le gruñes y le sacas los dientes. Quieres discutir con cualquiera, necesitas una buena ostia para despertarte, o dar tu alguna a alguien.
Estaba en mi casa, aburrida, malhumorada, enfadada con todo y con todos.
Tenia las entrañas llenitas de ira, el odio se apoderaba de mi mente y solo quería hundirme, en el submundo, donde quizá alguien me comprendiera.
En el sofá, sumida en un profundo pesar, una mala tarde, pero nadie sabe porque.
Sin motivo alguno, me había armado contra todo ser vivo que osara percatarse de mi presencia y dirigirme la estúpida, insulsa y desinteresada palabra.
Mis padres me temían, mis "amigas" habían huido de mi hacía ya bastante y estaba algo sola, cosa que no me importaba una mierda... y todavía tampoco me importa.
Esa encerrona propia, cada rato que pasaba, me deprimía más.
Lloraba mi interior por no encontrar solución a la pregunta que ni me había formulado. ¿Que coño me pasaba?
Cotilleaba Twitter, como siempre
No se si por causa del destino, ya que no creo mucho en el, pero leí  esto:
"Como se sabe cuando te contestan a un mensaje directo"
Eso me hizo recordar, que hacía ya un tiempo que no refrescaba mis MD
Al actualizarlos, descubrí que tenia uno nuevo y que ademas, era del mismo que minutos antes, había tuiteado aquella frase.
Me sorprendió. Lo que decía, las palabras que usaba y sobre todo, lo que significaba.
"Hola... Llevo días pensando en escribirte esto y ya me decidí. Tu Blog es... Brutal. Me fascinas, tómalo en serio, no es una broma"
Lo cierto, es que esas palabras, fueron las únicas que me sacaron una sonrisa ese día.
Una persona que me admiraba, no por mi aspecto, impuesto por esta sociedad de mierda, no por mi cuerpo, ni por mis ojos, me admiraba por mis palabras. Por como me expresaba, por lo que yo era realmente, por... mi mente, por mi cabeza.
Esa persona, se había convertido en alguien especial, me había echo quererme un poquito mas en ese día "Puta mierda" y apreciarme.
Había conseguido, lo que ni el chico de siempre, el más especial, el que más admiraba, conseguía nunca.
Increíble, sin esperarlo, supongo, que había nacido mi primer fan.

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